La heroína secreta

10 04 2008

Con creciente satisfacción, el general paseó en compañía de sus oficiales por la ciudad recién conquistada, contemplando ruinas y cadáveres mientras sus soldados ultimaban el saqueo. Pensando en las odas que los poetas nacionales compondrían en su honor, no reparó en una humilde flor que, entre cascotes y miembros cercenados, había sobrevivido al fragor de la batalla. Sí la vio, en cambio, un joven teniente, destinado a ser el único poeta inmortal que aquella época convulsa daría a la nación, quien se prometió a sí misma recordarla para escribir la que, al pasar los años, sería su obra más celebrada.

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Viejo cuento con palabras nuevas

10 04 2008

La policía aún investiga.

Los datos, por ahora, son los siguientes: el pintor, como acostumbraba, se encerró al anochecer para trabajar en su estudio, que disponía de un solo acceso, amén la ventana enrejada. Según sus diarios, se proponía, esa noche, dar los retoques definitivos a su última obra: “Casa de campo con puerta cerrada”. Cuando por fin se le echó en falta, fueron avisados policía y bomberos para forzar el acceso al estudio, que aún permanecía cerrado desde dentro. Sin embargo, no se halló rastro del artista. La paleta y el último pincel utilizado yacían en el suelo, con restos de pintura ya seca, ante el lienzo finalizado, como evidencias de una desaparición apresurada y, probablemente, violenta. Pero no había rastro físico del pintor o de su indeseable pero posible cadáver.

Nadie ha podido todavía arrojar luz sobre estas increíbles circunstancias, esta insólita desaparición que trae de cabeza a investigadores y agentes de seguros. Tampoco nadie se ha percatado de que en la casa representada en su óleo postrero, la puerta permanece abierta. 





Evidencias

10 04 2008

Después de años de terapia, valerianas, somníferos, masajes relajantes y lecturas supuestamente soporíferas, averiguó al fin que la causa de su insomnio era el temor a no volver jamás a despertarse.








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