Aviso pegado en un tablón de anuncios

9 09 2008

Homenaje a Juan José Arreola.

Perdido amor eterno.

En el momento de su desaparición era alegre y franco y producía una indescriptible sensación de excitación y paz entremezclados.

Fue sentido por última vez el primer día de invierno a las tres de la tarde, cuando se observó una inasible frialdad opaca en los ojos de la persona amada.

Se advierte a solitarios y adolescentes no intenten retenerlo. Riesgo de melancolía, decepción, ira, impotencia e irreprimibles deseos de arrojarse al vacío.

Se ruega a quien lo localice sírvase dar aviso en las señas que figuran al pie, hogar del consternado propietario.

Cualquier información será generosamente recompensada.








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