Cuidado de las puertas

4 01 2009

 

Pepe tiene en su casa una puerta para ser otro.

Cuando su matrimonio resulta singularmente tedioso, sus hijos particularmente irritantes, su oficio de visitador médico especialmente aburrido, acude a su despacho, mueve el archivador tras el cual mantiene oculta la puerta y, sin más, la cruza.

Entonces deja de ser Pepe y se convierte en Víctor, un artista plástico de mediana edad y relativo éxito de ventas y crítica, soltero, sofisticado, mujeriego y drogadicto ocasional.

Víctor, promiscuo, misógino y hedonista pero con el conspicuo atractivo que presenta la exacta combinación entre lo creativo, lo intelectual y lo físico, es amado por diversas mujeres, estados civiles y atractivos cualitativamente distintos, así que no hay tiempo de aburrirse. Después de varios días siendo Víctor, Pepe, algo resacado y con el sexo dolorido, pero con los sentidos llenos y el ánimo renovado, vuelve a cruzar la puerta, retornando así a su soporífera cotidianeidad de hombre de familia.

Desde que descubrió la puerta y sus mágicos efectos, los aceptó con naturalidad, como un don inmerecido, una dádiva del cielo. Sabe que si no hubiera hecho esto no hubiera podido soportar todos estos años, y siente que gracias a ello conserva empleo, matrimonio y cordura. Lo único que le resulta un poco extraño en toda la situación es que, al regresar, nadie parezca haberlo echado de menos durante sus periodos de ausencia.

Eso es exactamente lo mismo que inquieta a Víctor: el hecho de que sus queridas, su marchante, su camello, su portera no le pregunten dónde ha estado cuando vuelve a cruzar la puerta tras tomarse unas vacaciones de sí mismo siendo Pepe, el visitador médico, de ingresos regulares, amado por unos hijos estupendos que son la luz de su vida, casado con la mujer que él siempre soñó y cuyo cuerpo busca, sin encontrarlo, en los de sus amantes.





Cronopios policiacos

4 01 2009

Desde Barcelona, gracias a ese cronopio que es José Ramón Gómez, me llega la revista de Novelpol (alias de un peligroso grupo de proselitistas de lo policiaco, detectivesco y criminal, vinculado a otros grupos e individuos sospechosos, como José Andrés Espelt y Cruce de Cables), con los textos ganadores y finalistas del II Concurso de Relatos Justo Vasco.

Añado el enlace de descarga directa del pdf: http://www.box.net/shared/0g1prjyrjy

Aún no he terminado de leer la revista, pero existen claros indicios de que vale la pena.

Vuelvo a entrar en la lectura. Si tardo más de media hora, avisa a la policía.








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