Despegue

27 03 2011

En cierta ocasión, un piloto le contó que el momento más peligroso de un viaje en avión es el despegue. No sabe si será verdad, pero lo recuerda cada vez que embarca en un vuelo comercial. Cuando un avión despega, hay dos clases de pasajeros: quienes cierran los ojos y quienes los mantienen bien abiertos. A veces ha pensado que ese es un buen ejemplo de dos actitudes ante la muerte (y, por lo tanto, ante la vida).

Ahora, mientras el aparato avanza hasta tomar su posición en la pista, mientras las auxiliares representan por enésima vez la comedia de las medidas de seguridad para un público que las ignora minuciosamente, mientras su vecino de asiento echa la cabeza hacia atrás, cierra los ojos y hace profundas respiraciones, él abre mucho los ojos y mira por la ventanilla, intentando aprehender cada edificio del aeropuerto, cada ola del cercano mar, cada promontorio, cada piedrecita del descampado que rodea la pista. Lo que no sabe es si lo hace por miedo a la muerte o por amor a la vida. Eso es algo sobre lo que habrá de meditar largamente, en caso de que alguna vez tenga oportunidad de hacerlo.

 


Acciones

Information

One response

31 03 2011
Aryán

Tal vez porque, como escribe Huidobro, los ojos, en ese momento

“…podrían también deciros
Cuánta vida he muerto y cuánta muerte he vivido.”

Alegría encontrar en tu blog nuevos micros (avise de ellos, plís!).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: