Generación 21: el próximo viernes en Santa Cruz de Tenerife

24 04 2011

Portada de Generación 21: nuevos novelistas canarios

El viernes, 29 de abril, a las 19:00 en el Salón de la Mutua de Accidentes de Canarias, en el Castillo de Santa Cruz, de Santa Cruz de Tenerife (al ladito de la Librería La Isla).

Estaremos muchos de los autores y, por supuesto, el padre de la criatura, Ánghel Morales.

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De bien nacidos…

19 04 2011

Ahora que ya es martes y comienzo a aterrizar, me parece un buen momento para dar las gracias a quienes apoyaron la convocatoria del pasado viernes.

Pero el móvil es caro, mi lista de correo puede resultar insuficiente y no todo el mundo anda en Facebook, así que aprovecho este blog, que es gratis y de libre acceso, para expresar mi más sincero agradecimiento a todos los que hicieron posible que el parto fuera agradable: a quienes estuvieron allí dando calorcito y a quienes enviaron el calorcito por los vehículos antes mencionados; a quienes ayudaron a avisar mediante el boca a oreja y a quienes mostraron su apoyo (antes y después, en Canarias y fuera de Canarias) desde sus sitios, blogs y perfiles en las redes sociales. También, por supuesto, a la Biblioteca Pública del Estado en Las Palmas (gracias, Antonio, por darnos foro y aguantarnos) y a Juan, Carlos y Ginés, que se dejaron victimizar por este desaprensivo. Carlos no pudo estar, pero me consta que lo intentó por todos los medios. Y, hablando de medios, también me gustaría expresar mi agradecimiento a los medios de comunicación, que han mimado bastante (y continúan mimando) la aparición de Los tipos duros no leen poesía. Por cierto, mañana miércoles, a las 12:00, lo que queda de mí estará a tu disposición en un encuentro digital en www.laprovincia.es y, si vas a andar con trabajo a esas horas o preparando las vacaciones, puedes dejar tu pregunta ya (o aprovechar para ponerme a parir, que en tu derecho estás).

Y, last but not least, gracias a quienes hicieron posible, no ya la convocatoria, sino el libro. A ellos y ellas se les menciona en la nota inicial y se les recordó en la puesta de largo. Pero ellas y ellos saben que no se les olvida.

Vale. Hasta aquí el sentimentalismo. Ahora te deseo una feliz semana, un buen mini-descanso si te lo puedes permitir y tiempo para poner al día tus lecturas.





Revista Calibre .38

18 04 2011

http://revistacalibre38.wordpress.com/

Señor Comisario, lo reconozco: me he unido a una banda de forajidos. Algunos tienen ya una larga carrera delictiva, desde que hace tres años se asociaran en el conocido ambiente criminal de La Balacera para cometer trimestralmente una fechoría llamada .38. Otros acumulan un nutrido expediente en solitario. Y aun algunos, entre los que me incluyo, han inaugurado ficha policial hace pocos años.

El caso es que todos y todas sin excepción nos hemos asociado para escribir sobre literatura, cine y cómic negrocriminal. Escribiremos artículos sobre decanos en el crimen y daremos chivatazos sobre nuevos sujetos peligrosos; haremos crónicas sobre viejos delitos reales y recomendaremos películas y cómics salpicados de sangre; dedicaremos canciones a quienes nos escuchan desde el Módulo IV e, incluso, ofreceremos algún texto de ficción.

No nos mueve el ánimo de lucro, ni el afán de protagonismo, señor Comisario. Ni siquiera tenemos tendencias terroristas (aunque sí incendiarias). Creo que, más bien, lo hacemos por molestar. Porque esto de “lo negro” tiene algo de incorrección política que nos gusta mucho, ahora que todo es tan políticamente correcto y no se le puede escupir a nadie en el apellido,  ni echarle al rostro el humo de un cigarrillo, ni preguntarle dónde andaba hace cincuenta años. Y, aunque responderemos colectivamente de nuestras nuevas infamias, si usted me pide que señale a un responsable, habré de enderezar este dedo y orientar su uña no demasiado limpia hacia ese señor, Ricardo Bosque, que ha organizado a esta banda de enemigos públicos culpables de cultivar en territorio negro (lo llamamos negro, aunque todos sabemos que es gris).

Advertido queda, señor Comisario. Le he puesto un enlace entre mis lugares poco comunes (sí, esa lista que hay justo a la derecha de este texto). Si usted tiene delitos más peligrosos que perseguir, lo entenderemos, pero, si me permite un consejo, no deje de hacerse seguidor de ese sitio web. Así, cada vez que se cometa un texto, usted podrá ser de los primeros en enterarse.

Después no venga a decirme que todo esto es nuevo para usted. Avisado queda y guerra avisada…





Un pequeño adelanto

14 04 2011

Un pequeño adelanto de Los tipos duros no leen poesía.

Sí, ahí estaba la ciudad, esa gandula pachorruda y despistada que intentaba asimilar un ritmo y un modo de vida que no le eran propios, como un orangután con esmoquin obligado a usar correcta­mente los cubiertos. Estaba ahí, tras la puerta acristalada del Bar Casablanca, tosiendo, asfixiándose y sudando en los motores de los vehículos que parecían empujarse unos a otros por la calle León y Castillo. Eladio Monroy, desde su mesa habitual, la vigilaba a rápidos vistazos, mientras exploraba su ejemplar de El País y tomaba su cortado de cada día en la misma taza cascada de siempre.

Iba en sandalias, pantalón corto y camiseta (una camiseta gris en la que había una caricatura de un tipo barbudo y larguirucho jugando al tejo), pero el sudor le perlaba la enorme cabezota afeitada, obligándole a llevarse la mano a la frente cada po­cos minutos para sacudirse las gotas, emitiendo, simultáneamente, malhumorados resoplidos.

De vez en cuando llegaba o se marchaba algún cliente que le palmeaba el hombro o, simplemente, alzaba una mano a modo de saludo. Monroy respondía con un meneo de cabeza, procurando no perder la concentración. Cuando no lo conseguía, cuando se veía obligado a esforzarse para poder retomar el hilo de la lectura, se pellizcaba el mentón, tal y como quienes le conocían bien sabían que solía hacer cuando pensaba.

El hombre que entró en el Casablanca esa mañana de septiembre no era un conocido. Delgado, de me­diana edad, vestía un traje de chaqueta en color crudo, probablemente de lino, camisa de mil rayas y unos mocasines de charol blanco y gris dignos de Fred Astaire. Lucía un casquete de cabello cano pei­nado hacia atrás sin una sola sospecha de alopecia, enmarcando un rostro ovalado de rasgos distinguidos en el que brillaban dos profundos ojos azules y se movía con una soltura excesiva. En resumen: tenía la espalda muy recta, la cabeza muy alta y un contoneo de hombros muy antipático.

Si te apetece saber más, nos vemos esta tarde, a las 19:30, en el salón de actos Manuel Padorno, de la Biblioteca Pública del Estado en Las Palmas (en la avenida Marítima).





14 de abril. No te olvides

14 04 2011

(La foto es la cedida hace un par de años por Manolo Benítez, ese cronopio de Teror)

Recuérdalo. 14 de abril de 1931. Fecha de la proclamación del sistema republicano como forma de gobierno en España, sustituyendo a la monarquía. Y recuerda que lo que vino después fue un golpe de estado protagonizado por un grupo de generales, con la connivencia (o la directa inspiración) de los sectores conservador, monárquico, católico y fascista (sí, porque ahí estaba ya Falange, pero también Joan March i Ordinas). Y recuerda que luego, tras casi cuarenta años de dictadura, volvió a instaurarse una monarquía. Recuérdalo, porque no es difícil recordarlo. Lo difícil es entenderlo.





Sospechosos de poesía

12 04 2011

Sé que lo que voy a escribir a continuación no forma parte de una consecuencia lógica de razonamientos, que cualquier analista financiero o partidario de la Realpolitik podrá echármelo por tierra con tres parrafitos que apelen a la confianza de los inversores, y que obedece más  bien a una impresión subjetiva. Se trata más bien de una sospecha, de una intuición, porque, aunque en los últimos tiempos había leído alguna noticia suelta sobre el caso de Islandia, hoy me he levantado con este artículo de Juan García Luján. Lo curioso es que me había acostado leyendo lo siguiente: “toda poesía es hostil al capitalismo/puede volverse seca y dura pero no/porque sea pobre sino/para no contribuir al capitalismo“. Estos versos de Juan Gelman y ese artículo de Luján, me llevan a la siguiente conclusión, que sé totalmente arbitraria pero sospecho radicalmente cierta y que me apresuro a publicar aquí, para que quede bien claro que estoy dispuesto a defenderla:

Los islandeses son poetas





Elling: para cuando temas al mundo

10 04 2011

Esta semana no te traigo sexo ni violencia, sino que te propongo un viaje a Noruega con una novela deliciosa titulada Elling, escrita en los noventa por Ingvar AmbjØrnsen.

elling

Elling, de Ingvar AmbjØrnsen, Barcelona, Ediciones El Andén, 239 páginas.

El argumento: Elling es un enfermo mental que durante sus treinta y tantos años de vida ha sido sobreprotegido por su madre y, tras la muerte de esta, ha pasado una larga estancia en un hospital psiquiátrico. Ahora debe aprender a vivir en sociedad, junto con Kjel Bjarne, un forzudo bonachón y tragaldabas con quien compartía habitación en la clínica. El ayuntamiento de Oslo les ha asignado un piso en el centro y un asistente social supervisará su progreso. Por lo demás, Elling y Kjel Bjarne están solos frente al mundo y tienen enormes problemas con las habilidades sociales. Hablamos de dos personas que tienen miedo de coger el teléfono, de abrir la puerta cuando alguien llama y, sobre todo, de salir a la calle. Para ellos, ir al supermercado de la esquina, hablar con un desconocido o entrar en un bar es todo un reto. Pero, poco a poco, irán aprendiendo a controlarse, aunque por el camino tengan algún resbalón. Un ejemplo: cuando aprenden a utilizar el teléfono, lo primero que descubren son las líneas eróticas y, claro, eso les fastidiará la economía de ese mes. No obstante, los dos amigos se apoyarán mutuamente e irán descubriendo que el mundo no es tan amenazador ni tan terrible como pensaban y que incluso pueden conseguir el apoyo de nuevos amigos.

Elling está contado en primera persona por el protagonista, que es, como supondrás, bastante neurótico y aprensivo. Así que surge el humor en muchas ocasiones, porque hay una clara diferencia entre cómo ve Elling las cosas y cómo supone el lector que son en la realidad. Por el camino, te encontrarás, siguiendo las reflexiones de Elling, con algunos temas importantes, como la otredad, la tolerancia, el lugar del individuo en la experiencia colectiva o el descubrimiento de la poesía.

En realidad, Elling es el título español de BrØde i blodet, que, al parecer, viene a significar algo así como “Hermanos de sangre”, y es la tercera de las cuatro novelas dedicadas a este personaje que, te aseguro, te robará el corazón casi desde las primeras líneas. Quizá te suenen el título y el argumento, porque fue adaptada al cine  por Peter Naes en 2001, resultando una película muy tierna que fue candidata al Oscar y tuvo mucho éxito en Europa y Estados Unidos. De hecho, la tetralogía de Elling ha inspirado tres largometrajes. Desgraciadamente, en España solo hemos podido ver la que te mencionaba y, al menos que yo sepa, solo se ha publicado este libro, editado en 2008 por Ediciones El Andén.

Ingvar AmbjØrnsen, además de la tetralogía de Elling ha publicado una serie de libros juveniles en torno a Pelle y Proffen, dos detectives adolescentes que, al parecer, son algo así como dos Flanagan del Norte.

Ya sabes: desde el país del frío nos viene un libro cálido y optimista, que trata sobre la amistad, la solidaridad, la tolerancia y la recuperación de la autoestima a través del afecto que nos dan los otros. Así que, esta vez, ni sexo ni violencia: Elling, de Ingvar AmbjØrnsen, editado en Barcelona por El Andén, 239 páginas para leer con una sonrisa amable y, quizá, descubrir que eso que llamamos “la gente normal”, en realidad no existe.








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