25 de septiembre: cuando un voto no es un cheque en blanco

25 09 2012

Un profesor de Historia de la Ética me dijo en cierta ocasión que, por propia lógica, la sociedad siempre va por delante de las leyes. Cuando surgen antinomias evidentes entre una y otra esfera y la ley se queda demasiado atrás, los individuos, para comportarse como ciudadanos, deben trascender la esfera privada y trabajar solidariamente para propiciar los cambios que acorten esa distancia.

En 1989, quienes hicieron caer los ladrillos que levantaban un muro de vergüenza en la RDA fueron etiquetados en los primeros momentos como grupos de incontrolados, agentes extranjeros y hasta fascistas por el aparato de propaganda de Honecker. Hoy son héroes de las libertades democráticas. Es solo un ejemplo. La Historia es populosa en momentos en los que una reunión de ciudadanos hizo avanzar a sus regímenes de gobierno hacia la democracia o hacia democracias más avanzadas.

Hoy, en España, la legalidad vigente se ha quedado atrás. La forma específica que adoptó nuestra democracia en su momento va quedando obsoleta, pues la legalidad que funda y, a su vez, la desarrolla se ha mostrado (como mínimo) permeable a oscuros intereses económicos que no tienen nada que ver con la democracia o la justicia y ha propiciado una pérdida de soberanía inédita hasta ahora, y un ataque (que no es el primero, pero no parece ser el último) a los derechos (que no privilegios) que a lo largo de 34 años la ciudadanía española fue conquistando.

Esa soberanía parece querer decir basta, pero, sobre todo, que este modelo de democracia es insuficiente, que es necesaria una verdadera regeneración democrática en este país y que ya no confía en que esta puede venir de la mano del bipartidismo inmovilista, de la sumisión ante los poderes económicos y de supuestos reformistas que traicionan sus propios programas, arrasando con un tornado de involucionismo todo aquello que es necesario y justo en cualquier Estado social y democrático de Derecho que propugne como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político, tal y como dice la Constitución.

Los ciudadanos que se dirigen hoy hacia Madrid (esos mismos cuyos autocares están siendo detenidos por la Policía, registrados o desviados a Getafe), no son violentos neonazis ni agresivos extremistas de izquierda. No pretenden asaltar el Congreso ni dar golpe de Estado alguno. No llevan armas ni tienen como objetivo quemar contenedores o cazar a los leones que hay a las puertas de la Cámara Baja.

Estoy seguro de que entre ellos no faltarán quienes sostengan posturas más o menos radicales. De hecho, lo mismo ocurre en algunos partidos políticos, porque nadie puede evitar que se le cuele en el grupo una oveja negra, ¿verdad, señor Rajoy? Pero, en su conjunto, lo que están queriendo decir a sus Señorías es que un voto no es un cheque en blanco para acabar con la democracia.

Ante esta situación caben, creo, dos posturas. La primera: asumir con normalidad democrática la existencia de esa reivindicación, escucharla y trabajar para paliar los errores que originan ese descontento. La segunda: sacar a la policía a la calle, crispar los ánimos hostigando a las asambleas pacíficas y públicas, demonizar a los manifestantes desde los medios de comunicación afines (cuyas informaciones de estos días abarcan el amplio arco que va desde el bloqueo informativo al mero insulto, pasando por los titulares manipulados o las noticias inventadas), compararlos con militares golpistas, con grupúsculos estalinistas y organizaciones neonazis.

El primer camino no es sencillo: requiere de ciertas dosis de tolerancia, humildad, esfuerzo y valentía. El segundo no es difícil: para tomarlo solo es necesario tener micrófonos, policías y el cinismo suficiente.

El Gobierno y la oposición han tomado el segundo. Salvo la de satanistas y la de francmasones, han utilizado todas las etiquetas que han podido recordar para descalificar a quienes acudirán a la convocatoria, sin privarse de apelar a las herramientas del miedo y la amenaza de la disuasión coercitiva.

Lo que no han hecho en ningún momento es reconocer que algo deben de estar haciendo muy mal para que el pueblo se eche a la calle en esta iniciativa sin precedentes. Y, sobre todo, lo que no han hecho es reconocer que quienes van hoy hacia Madrid (y quienes se reunirán en otras capitales de España, ante los símbolos de la legalidad vigente y obsoleta) no son fascistas, neonazis, terroristas, bolcheviques ni golpistas, sino ciudadanos y ciudadanas de este país que desean que la democracia avance.


Acciones

Information

5 responses

25 09 2012
Diego Doro

Están hostigando a la gente para que se pierdan los papeles y poder demonizarlos a gusto posteriormente. Si no quisieran que se formara un pifostio esta tarde, hace tiempo que habrían dado una muestra (llamémosla “simbólica”, “hipócrita” o “x”) de acercamiento. Con los registros, con los recursos policiales exagerados, con las declaraciones a la prensa, lo que hacen es agitar el capote y esperar que la masa se ciegue. Puede que sea paranoia mía, pero esto me huele a trampa.

25 09 2012
Emilio González Déniz

Los grupos incontrolados de los que ya habla la policía seguro que están preparados ex-profeso para armarla. En realidad, cada disparate que hacen le da más la razón al 25-S

25 09 2012
maximogonzalez

Bravo, Alexis.

27 09 2012
juanjo

Salir a la calle a recibir palos si que va siendo una manera obsoleta de protesta. Hay que ir por otro lado. Imaginación no falta según he visto en las manifestaciones. Hay que hacerla trabajar. ¿Insumisión fiscal? ¿Colapso de algún servicio público? No sé…

27 09 2012
juanjo

mientras estos de las élites extractivas no sientan que la crisis también les toca a ellos no se producirá ningún cambio

http://politica.elpais.com/politica/2012/09/08/actualidad/1347129185_745267.html

tenemos que hacer que les afecte. Se admiten ideas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: