Escarabajos, escaleras y máquinas del tiempo

15 12 2012

Esta semana, en La Buena Letra, te traigo un libro de no ficción que está plagado de buenas historias: El escarabajo de Wittgenstein, de Martin Cohen.

El escarabajo de Wittgenstein, de Martin Cohen, Madrid, Alianza Editorial, 222 páginas

El escarabajo de Wittgenstein, de Martin Cohen, Madrid, Alianza Editorial, 222 páginas

Si, como yo, eres de esos a los que Wittgenstein ha traído muchos quebraderos de cabeza, ya sabrás de qué va la cosa, pero si no, has de saber que el título hace referencia a un experimento mental que Ludwig Wittgenstein hizo en sus Investigaciones filosóficas para hablar de juegos de lenguaje y de lenguajes privados.

Imagina que cada uno de nosotros tiene una caja, dentro de la cual, supuestamente, hay un escarabajo. Podemos hablar de lo que hay dentro de la caja, refiriéndonos a ello con la palabra “escarabajo”, pero, a lo mejor, lo que hay dentro de tu caja es una araña y dentro de la de tu vecino una mosca y puede incluso que la mía esté vacía. Cuando cada uno de nosotros hablará sobre escarabajos, estaríamos, sin ser conscientes de ello, refiriéndonos a cosas distintas. No hace falta que nosotros tengamos cajas con bichos, el experimento se hace solo mentalmente, pero sirve para darse cuenta de la imprecisión del lenguaje, de su posible no correspondencia con la realidad y de los problemas que plantea la comunicación. Wittgenstein lo empleó para referirse a la imprecisión de la palabra dolor. Pero, por ejemplo, sustituye la palabra escarabajo por la palabra ideología o la palabra demagogia, que tanto gustan a los tertulianos, y entenderemos la utilidad del experimento mental como método de investigación.

Pues esto es lo que nos da Cohen en este libro: el escarabajo de Wittgenstein, pero también la escalera de Poincaré, la jabalina de Lucrecio, la máquina de intercambiar cuerpos de Bernard, el caníbal de Tomás de Aquino, los indiscernibles de Leibniz y la habitación de Searle y así hasta completar una lista de 27 experimentos mentales que científicos y filósofos han utilizado para examinar problemas fundamentales de sus disciplinas y hacer que avance el conocimiento.

De una forma muy breve y amena, y con un fino sentido del humor, Martin Cohen nos plantea y explica la caverna de Platón, las bolas lanzadas desde la torre de Pissa por Galileo, la tortuga de Zenón de Elea, la teoría especial de la relatividad de Einstein o las paradojas de los viajes en el tiempo, que han estropeado tantas buenos argumentos cinematográicos.

Se trata de un libro al alcance de todos, que nos sirve para repasar de una manera divertida lo que aprendimos en el instituto, así como para descubrir cosas nuevas sobre el vasto y complejo mundo del conocimiento, resolviendo estos juegos de la imaginación o creando algunos nuevos nosotros mismos, ya que el libro contiene, además, una especie de cursillo acelerado para hacerlo, si nos atrevemos.

El autor de este libro es Martin Cohen, pero no el productor televisivo ni el batería, sino el profesor de filosofía británico que, después de vivir en diferentes lugares del mundo, se instaló en Francia y se dedicó a escribir libros divulgativos e irreverentes. El primero fue 101 problemas de filosofía, que apareció en 1999 y está traducido a 12 idiomas.

101problemas

Cohen tiene seguidores a millares y no es de extrañar, porque es ese profe de filosofía que todos quisimos tener, ese profe de ciencias o de matemáticas que todos deberíamos haber tenido: riguroso, inteligente, didáctico y con mucho humor, haciendo que los problemas más complejos tengan planteamientos muy sencillos.

Así pues, para esta semana El escarabajo de Wittgenstein y 25 experimentos mentales más, de Martin Cohen, publicado en Madrid por Alianza Editorial, 222 páginas de erudición y diversión, cosas que no suelen ir juntas con tanta frecuencia como deberían.

(Si quieres escuchar completas La Buena Letra y La Butaca semana y averiguar cómo pueden convivir en un mismo espacio Jorge Bucay, los fast foods y las medianías, solo has de hacer clic aquí).


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8 responses

16 12 2012
Paula Nogales

Apetece muchísimo. Gracias.

18 12 2012
Emilio González Déniz

Cuando uno se enfrenta a estos monstruos se da cuenta de lo poco que sabe. Cuando Perelman demostró en 2006 que la conjetura de Poincaré de 1904 sobre la esfera-3 era cierta (en cien años nadie lo consiguió, ni siquiera el propio Poincaré), quise saber más, y te aseguro que no solo no entendí la solución sino que ni siquiera entiendo cuál es el problema, porque pensaba que la esfera es tridimensional por definición. Pero parece que no. Deben ser extraterrestres.

20 12 2012
Alexis Ravelo

Ah, pues mira: lo de Poincaré está muy bien explicado aquí.

19 12 2012
dulcecobo

Lo apunto, gracias!!!

19 12 2012
Molina de Tirso

Muchas gracias pues lo has explicado de una forma tan didáctica que me ha enganchado en lugar de pasar de largo y he sabido que me va a interesar. La filosofía siempre me ha interesado aunque no es lo que estudié (solo como asignatura) y de vez en cuando apetece leer algo tan ameno como interesante. Le haré un hueco entre mis lecturas muy pronto.

20 12 2012
Alexis Ravelo

Gracias. Espero que lo disfrutes.

26 12 2012
juanjo

Lo conseguí el lunes y lo devoré. Ameno y divertido, un filósofo que se atreve a todo. A quitarle tanto envaramiento a la filosofía y a decirle sus cositas a…..Kant y Aristóteles¡¡¡¡

27 12 2012
Alexis Ravelo

Me alegra que te gustara, Juanjo. Hay otro autor, Raymond Smullyan, que hace algo similar con la lógica. Muy divertido también.

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