Un gesto

19 11 2014

Si vives fuera de Canarias es muy posible que el asunto te haya llegado algo distorsionado o, incluso, que te haya llegado poco, entre noticias enterradas y publirreportajes de Repsol disfrazados de información. Como decía en una entradita de agosto, la tergiversación, los múltiples modos de la falacia y hasta la directa mentira han presidido el debate mediático en torno a los sondeos y prospecciones de Repsol entre 50 y 60 kilómetros de las costas canarias y a unos 3000 metros de profundidad, en una zona cuyo equilibrio ambiental es importante no solo para Canarias sino para este lado del Atlántico.

Hay muchas formas de lucha: hay quienes deciden luchar como consumidores, hay (muchos) que han salido a la calle, sobre todo en las Islas, hay quien ha podido subirse a un barco y arriesgar su vida (quizá suene algo dramático, pero si has visto este vídeo sabrás que no resulta tan exagerado) para estorbar las tareas de prospección.

Estas son formas de retratarse que no se excluyen entre sí. Además hay otra, la más tradicional. Desde este domingo, escritores, blogueros, críticos, periodistas, actores, editores y otras gentes de mal vivir, pero que tienen la cabeza amueblada y el corazón en su sitio, difunden en las redes el texto “Yo también digo #NoAlasProspeccionesenCanarias desde…”, su lugar de residencia. Lo hacen desde lugares de Canarias, pero también desde Ecuador o Madrid, desde el Maresme o Suecia, desde Frankfurt del Meno o Ciudad Real, desde Chiloé o León. Lo hacen sin foto, como los escritores Rafa Melero, Marible Lacave, Helio Ayala o Judith Bosch, el narrador oral Félix Albo, la periodista Laura Mas o la bloguera Dsdmona. O lo hacen con foto, como quienes están en la galería que figura al final de este texto.

En cualquier caso, ellas y ellos se mojan por Canarias y se retratan por el medio ambiente, en contra de unas acciones temerarias (impuestas por la connivencia entre una multinacional petrolera y un Gobierno que ha desplegado ante ella una alfombra roja) y que tienen que ver con espurios intereses crematísticos antes que con el bien común.

Si te apetece unirte, habrás comprobado ya que es muy sencillo: solo has de retratarte con ese texto “Yo también digo #NoAlasProspeccionesenCanarias desde…” y difundirlo en tus redes sociales favoritas, etiquetándote con ese mismo hastag. Habrá quien diga que no servirá de nada; posible es que tenga razón. Pero puede que mueva a las personas a quienes conoces a informarse bien sobre el tema, a entender que no es solo Canarias la que está en peligro. Y, si no, al menos, por una vez, podrás observar la línea roja trazada en el suelo y dejar claro de qué lado estás.

Y aquí, en Canarias, donde tan pocas cosas nos van quedando que solo nos va quedando paisaje, te lo agradeceremos mucho.

No sé a ti, pero a mí me ayudan a s

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