Nuestra maquiavélica señora

15 09 2012

Una primicia: La Señora. Beatriz de Bobadilla, señora de Gomera y Fierro, la nueva novela de Carlos Álvarez, tan calentita y tan recién salida del horno que aún ni siquiera ha sido presentada en sociedad.

De hecho, es tan reciente que aún no existen imágenes promocionales de la portada, así que me llevé a La Señora de paseo y salió esto:

La Señora. Beatriz de Bobadilla, Señora de Gomera y Fierro, de Carlos Álvarez. Hora Antes Editorial, 421 páginas.

La Señora es una novela histórica en torno a Beatriz de Bobadilla y Ossorio, una de las mujeres más singulares y controvertidas de su época, llamada en la corte de los Reyes Católicos La cazadora, porque era hija del cazador del Rey, y en la Gomera La Dama Sangrienta, por la crueldad de la que hizo gala en algunas ocasiones. Beatriz de Bobadilla, que estuvo casada con Hernán Peraza y con Alonso Fernández de Lugo, pero a quien también se atribuyeron relaciones con Cristóbal Colón o el mismísimo Fernando el Católico. De hecho, parece ser que Isabel la Católica la hizo casarse con Hernán Peraza, señor de Gomera y Fierro (que estaba en la Corte para explicar la muerte de Juan Rejón a manos de sus hombres) fue para alejarla del rey de Aragón, porque parece que Fernando, tratándose de mujeres, no es que fuera muy católico que digamos.

En torno a la biografía de esta mujer polémica, hermosa e inteligente, pero también muy cruel en el gobierno de la Gomera, Álvarez nos hace asistir a acontecimientos cruciales de esa época. En ese momento, la figura de Beatriz de Bobadilla está en todos lados: en la rebelión de los gomeros (recuerda a Iballa, a Hautacuperche, a Ajejiles); en la represión de ese levantamiento, crudelísima, por parte de Pedro de Vera; en la conquista de La Palma y Tenerife, que cofinanció e, incluso, en los viajes de Colón a las Indias, ya que en eso jugó, al parecer, un papel crucial.

A estos sucesos históricos vamos asistiendo a través de un argumento central: el de las intrigas en torno al sostenimiento del señorío sobre Gomera y Fierro, que en realidad, muerto Hernán Peraza, corresponde a su hijo, pero que ella defiende a toda costa frente a la familia de los Herrera y los Peraza, quienes mandan en Lanzarote y Fuerteventura y quieren despojarla de todos sus poderes, legalmente o por la fuerza.

Así que tenemos Historia, envenenamientos, intrigas, amores y guerras, además de viajes por todo el Archipiélago, por Berbería y diferentes lugares de la Península, ya que los personajes se mueven en ocasiones siguiendo a la Corte y pasan por Sevilla, Medina del Campo, Santa Fe o Granada.

Y, junto a personajes reales (los Reyes Católicos, Antonio de Lebrixa, los Peraza o Alonso Fernández de Lugo) hay otros que van a compartir protagonismo con Beatriz y que son, en mi opinión, quienes ponen la sal al asunto: como Martín Ralón, un preceptor traído de la Península a través del cual vamos a vivir el asombro que debían sentir quienes llegaban aquí en esa época; Bernardo, un joven escribiente canario que va a vivir la experiencia contraria, la de ir a la Corte después de haber pasado toda la vida en la Gomera o Severiana, una anciana gomera que conserva la sabiduría de los aborígenes y hace a medias de curandera, a medias de consejera de todo el que se le pone por delante.

Aunque es muy conocido por sus novelas negras (Si le digo le engaño, que es del año pasado, sigue ganando lectores), La Señora no es la primera novela histórica de Carlos Álvarez, que, allá por el año 2000 obtuvo el Premio Benito Pérez Armas por La pluma del Arcángel, una novela cortita y divertidísima sobre la llegada del inquisidor Fernán Ximénez a Gran Canaria en el Siglo XVI.

En La Señora se nos va unos añitos hacia atrás, a finales del XV, el argumento es muchísimo más complejo y abarca un periodo más amplio. Pero la verdad es que el libro se lee de un tirón y, mientras aprendemos o recordamos muchas cosas sobre nuestros orígenes, nos lo pasamos pipa con esta historia de intrigas, batallas y traiciones en la que se nos cuenta la conquista de Canarias y también cómo Canarias conquistó a quienes vinieron a dominarla, porque acabaron todos ligados para siempre a ellas. Muy útil, además, para foráneos que quieran aprender algo más sobre las Islas, sobre su historia y algunas de sus costumbres. Así pues, la recomendación de esta semana es esta (y recuerden que fuimos los primeros en mencionarla): La Señora. Beatriz de Bobadilla, Señora de Gomera y Fierro, de Carlos Álvarez, publicada por Hora Antes Editorial, 421 páginas de buena novela histórica.

(Todo esto lo dije ayer en La buena letra, el espacio con el que, junto a La Butaca, de Junior, ocupamos la última parte del Hoy por Hoy de Ser Las Palmas. En esta temporada, hemos introducido algunas modificaciones, como la de desrecomendar un libro. Si te lo perdiste, pincha aquí).

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