El caso N’Gustro, Manchette más vivo que nunca

23 01 2013

RBA ha recuperado para su Serie Negra El caso N’Gustro, de Jean-Patrick Manchette. A cuentagotas, pero parece que se están reeditando por fin las obras de este francotirador, pionero del neo-pólar, esa nueva novela negra francesa que en los años setenta se inclinaba implícitamente hacia el compromiso político, y muy olvidado durante años en las librerías de segunda mano.

n'gustro

El caso N’Gustro, de Jean-Patrick Manchette, Barcelona, RBA, 187 páginas.

El caso N’Gustro apareció en la mítica Série Noire, de ediciones Gallimard en 1971, y, sin embargo, leyéndola en estos días en que llegan tantas noticias relacionadas con luchas en África y con nacionalismos y neocolonialismos sigue, por desgracia, muy vigente.

Un ejemplo de actualidad podría ser el siguiente pasaje:

Hubo un momento en el que me creí que podía existir algo así como una idea de nación que fuese tan real como un objeto, pero me equivoqué. No me había fijado bien en ese pequeño y apestoso hormiguero que es la Tierra. Hay fronteras, ciertamente, pero solo sirven para que ganen dinero los dirigentes, pues estos siempre se enfrentan entre ellos en broma y oponen el interior al exterior, y el exterior es el Mal; así pues, inducen a todos los del interior a unirse contra el Mal a sus órdenes. Y así es como conservan el poder, los muy mamones.

Quien así opina es el protagonista, Henri Butron, que muere en las primeras páginas: la novela está contada a través de una cinta que ha grabado justo antes de que dos individuos irrumpan en su despacho y lo finiquiten a tiro limpio, mientras el mariscal George Clemenceau Oufiri, siniestro militar de la africana República de Zinzabul (país inventado) que es quien ha ordenado el asesinato de Butron, la escucha antes de volverse a su país.

Butron no es ningún héroe. Más bien es un sociópata descontrolado, más temerario que valiente y mucho menos inteligente y atractivo de lo que él cree que es. A través de su relato (que comienza en su juventud y acaba con su intervención en el caso N’Gustro) asistimos a los convulsos años cincuenta y sesenta en Francia, esa época marcada por la Guerra de Argel y el proceso de descolonización, por las luchas entre extremismos de todo corte y color, y por un malestar en la cultura que culminaría en mayo del 68. Butron se mueve en ese ambiente como pez en el agua, trabajando como sicario para la extrema derecha, escritor para la extrema izquierda, pornógrafo para millonarios americanos y traficante de armas para guerrillas centroafricanas. Y es así como acaba siendo utilizado como señuelo para atraer a N’Gustro, un notable líder socialista panafricano, hasta las garras de sus enemigos políticos, con la colaboración de la policía francesa y la connivencia de los servicios secretos norteamericanos.

Y, claro, aunque se trata de una obra de ficción, el caso de N’Gustro se parece llamativamente al caso Ben Barka, el líder socialista panafricano marroquí de la época de los años de plomo, secuestrado en 1965 exactamente mediante el mismo procedimiento descrito en la novela.

En fin, con ese estilo suyo tan rápido y plástico, tan lleno de humor negro, haciendo buena literatura con un lenguaje cercano a lo coloquial, en el cual se cuela constantemente la referencia culta, Manchette nos cuenta esta historia de violencia, conspiraciones y preguntas acerca de cómo deberían ser las cosas y cómo son realmente.

MANCHETTE Jean Patrick

Manchette nació en 1942 y murió en 1995. Conoce bien el mundo del que habla, porque él mismo militó en un grupo armado de oposición a la Guerra de Argel, aunque luego comenzó a trabajar como guionista de cine y, finalmente, se lanzó a la novela, que es donde realmente destaca. Como dije, hace tres años ya celebramos que RBA rescatara Nada y yo, personalmente, me quedo esperando a que pase lo mismo con Fatal, que, en mi opinión, es la mejor de sus novelas.

Pero, mientras ocurre todo eso, si deseas comenzar por el principio (esta fue su primera obra en solitario) leyendo una buena novela negra, aquí tiene, por fin en España, El caso N’Gustro, de Jean-Patrick Manchette, editada en Barcelona por RBA, 187 páginas de neo-pólar en estado puro.

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Nada

18 08 2009

nada

Esta entrada no tiene nada que ver con Carmen Laforet.

Hace (calculo) unos quince años leí (por consejo del siempre sorprendente Antonio Becerra) una pequeña joya: Fatal, de un autor francés que por entonces desconocía: Jean-Patrick Manchette. Era la trepidante historia de una asesina que tenía el objetivo de cometer el perfecto asesinato de un burgués de provincias. Aquella novela me dejó sin aliento. Después (uno sigue leyendo y, a veces, hasta adquiere conocimientos) descubrí que Manchette, aparte de unas cuantas cosas más, era autor de diez novelas negras infaltables en cualquier buena bibliografía del género y precursor del polar, evolución a partir del black norteamericano y el noir francés, en la que la novela negra se inclina hacia sus vertientes más políticas. Seguro que te suena el estilo, porque sus evoluciones recientes andan cerca de Yasmina Khadra o Antonio Lozano. Además, Thompson, sobre cuya 1.280 almas hablé hace poquito en este mismo blog era considerado una especie de “padre espiritual” del polar.

Manchette es situacionista desde Hegel y Marx, crítico con los estereotipos sesentayochistas y lúcido crítico de las estrategias de la izquierda extrema, en la cual militaba.

Tardé mucho tiempo en volver a conseguir algo de Manchette, pero este año he tenido suerte. RBA, en su Serie Negra, ha publicado Nada,  que fue escrita en 1972, apareció en España en 1988 en Ediciones Júcar y estaba en paradero desconocido hasta ahora.

MANCHETTE Jean Patrick

Nada cuenta el secuestro del embajador norteamericano por parte de un grupo izquierdista, ridículamente desnutrido e ingenuamente liderado por un anarquista catalán y un intelectual francés. Un joven alcohólico, un camarero, un mercenario y una prostituta militante (según sus propias declaraciones), completan la cédula de combatientes, que habrá de enfrentarse a un policía sin escrúpulos en cuyas manos ha sido puesta ilimitada capacidad de medios y maniobra.

La novela supone una reflexión sobre los errores del extremismo, imperdonables porque suponen un arma fácilmente instrumentalizable por parte del Estado al que combaten.

¿No te interesa la política? Pues vale. Tienes que leerla igualmente. Es una novela rapidísima, con la intriga perfectamente manejada desde las primeras páginas, un sentido del humor exquisito y un tratamiento de la violencia que raya en lo paródico con respecto a la novela negra habitual en esa época. No te desvelo más detalles de la trama. Pero te dejará sin aliento.

Nada, de Jean-Patrick Manchette, Barcelona, RBA, 2009, 186 páginas.








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